El ciudadano panameño Steve Enrique Quintero Ríos continúa cumpliendo una condena de 65 años de prisión en El Paso, luego de ser hallado culpable del asesinato de su esposa en 2015.
El crimen ocurrió dentro de la vivienda que compartían, tras una violenta discusión de pareja que, según las investigaciones, escaló hasta terminar en tragedia. Durante el altercado, Quintero disparó a su esposa en la cabeza a corta distancia, causándole la muerte.
Inicialmente, el acusado intentó hacer pasar el hecho como un suicidio, moviendo el arma en la escena. Sin embargo, las inconsistencias en su versión, sumadas a pruebas forenses y testimonios, permitieron a las autoridades reconstruir lo ocurrido y demostrar su responsabilidad.
En el juicio, la defensa alegó que el disparo fue accidental durante un forcejeo, pero el jurado no aceptó esta versión y lo declaró culpable de asesinato.
El caso, marcado por antecedentes de violencia doméstica entre la pareja, fue procesado bajo las estrictas leyes del estado de Texas, donde los delitos de este tipo reciben severas condenas.
Desde entonces, Quintero ha intentado revertir su sentencia mediante múltiples apelaciones y recursos legales, incluyendo solicitudes ante tribunales superiores. No obstante, todos han sido rechazados, manteniéndose firme la pena impuesta.
A la fecha, 2026, el panameño permanece recluido en el sistema penitenciario de Estados Unidos, sin cambios en su situación legal.
Este caso refleja la contundencia de la justicia estadounidense frente a crímenes de violencia doméstica, donde las penas pueden extenderse por décadas, especialmente cuando existen agravantes y pruebas contundentes.